El titular de la cartera del Interior y Transporte aseguró, esta mañana en radio Vorterix, que las compensaciones se asignaban, en un 75 por ciento, por las declaraciones juradas de las empresas, por el nivel de recaudación y por la cantidad de pasajeros, mientras el 25 por ciento restante dependía de los kilómetros recorridos.
“Lo que ocurría era que en la composición de la asignación, el 75 por ciento estaba vinculada a la recaudación y no a la calidad del servicio y a la frecuencia del mismo. Muchas veces las empresas transportistas ajustaban el servicio, tenía menos frecuencia afectando la calidad del transporte”, dijo Randazzo.
El ministro remarcó que “ahora el sistema es diferente, es por personal, por gastos de combustible y por renovación de unidades. Es un sistema más justo y equitativo”, por lo que apunta a un mejoramiento de los servicios.
El funcionario había anunciado ayer el nuevo esquema de compensación tarifaria al transporte público que será el tope que aportará el Estado y que a partir del 6 de agosto, los usuarios que no tenga la tarjeta SUBE pagará 2 pesos el servicio de colectivos y 1,50 el de trenes.
“Para darle eficiencia a este sistema ponemos en marcha el sistema de la tarjeta SUBE que nos va a permitir tener información de la cantidad de pasajeros que a diario usan el transporte público. Aquellos que no tienen la tarjeta SUBE por favor la sáquenla. Ya hay 11 millones de argentinos que tienen la tarjeta”, puntualizó el funcionario.
Randazzo afirmó que en la zona Metropolitana el Estado nacional aporta 965 millones de pesos mensuales por el transporte público de pasajeros y para el resto del país, 397 millones de pesos mensuales.
“El Gobierno nacional está compensando el pasaje y está aportando un 25 por ciento de lo valdría un pasaje sin el sistema de compensaciones. Este tope de fondos se estabiliza. A futuro, para los aumentos de costos del transporte público, cada jurisdicción decide si lo traslada a la tarifa o si otorga compensaciones con su presupuesto”, dijo.