El vicepresidente- a cargo del Poder Ejecutivo, Amado Boudou indicó que con la conciliación obligatoria, el gobierno nacional "no cercena ningún derecho sino que garantiza el de todos los argentinos” y señaló que la medida adoptada es “para que no haya sorpresas sino mayor previsibilidad a todos”.
"En un marco de discusión (paritaria), consideramos que no debe haber sorpresas para la sociedad", puntualizó.
Señaló que "hay 15 días (dispuestos por la conciliación obligatoria) para discutir salarios con normalidad y paz social" y añadió que “es un plazo razonable para que se resuelva, como se viene haciendo desde el 25 de mayo del 2003 , las cuestiones paritarias entre trabajadores y empleadores”.
No obstante el vicepresidente advirtió que "si no logramos que haya normalidad y tranquilidad, el Gobierno va a aplicar la Ley de Abastecimiento para asegurarle al conjunto de la población acceder a todos los bienes y servicios”.
“El proceso de discusión por salarios viene desarrollándose con total normalidad, sólo restan tres grandes gremios en número de trabajadores, que terminen sus paritarias y pensamos que esto va a seguir con normalidad y tranquilidad", concluyó.