Barañao será el encargado de inaugurar el encuentro, el día 18, en el panel titulado “The BRICS and Beyond”, que se efectuará con el objetivo de analizar el trabajo de las principales economías emergentes para financiar proyectos de innovación en biotecnología.
La Convención Internacional BIO se desarrolla desde 1987 y ofrece oportunidades estratégicas de reunión y comercialización para ese sector industrial. Esta edición contará con la participación de 35 empresas y organizaciones argentinas de las cuáles seis fueron invitadas por la cartera de Ciencia. El pabellón Argentino está organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
La cartera científica promueve la Biotecnología como área estratégica y es considerada como una de sus plataformas de alto nivel gracias a su potencial económico y su relevancia social a escala regional y mundial. Su capacidad para incorporar conocimiento a la generación de bienes y servicios, así como la posibilidad de enfrentar de forma innovadora los nuevos desafíos productivos de manera sustentable, representan procesos de cambio estructural en la ciencia y factores novedosos tanto en el esquema productivo del país como en la calidad de vida de sus habitantes.
Dada la importancia de esta tecnología para la región, Argentina y diversos países de Iberoamérica pusieron en marcha iniciativas que se caracterizan por el impulso al desarrollo de la biotecnología. Entre ellos, se destacan: la plataforma Biotecsur (y proyectos asociados), el Centro Argentino-Brasileño de Biotecnología (CABBIO-CBAB) y el proyecto Genoma-CYTED PhasIbeAm. En Argentina hay más de 80 empresas de biotecnología dedicadas a la producción de insumos para la agricultura, la salud y la alimentación. Este tipo de compañías generan investigaciones y productos innovadores reconocidos en todo el mundo.
Entre las instituciones que participarán en la Convención Internacional BIO 2012 estarán: Biocódices, BioMatter, CarbonFe, GEN-MED SA, Inmunova S.A. y el Laboratorio de Hemoderivados, de la Universidad Nacional de Córdoba.