El Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación informó en el último boletín semanal de cotizaciones que el valor FOB de la soja, el mayor rubro exportador del país, sigue en alza, a pesar haber dificultado la comercialización interna el cese de actividad dispuesto por la Mesa de Enlace.
Informaciones sobre la venta de cosecha a China determinan un ciclo de alzas en la cotización de la soja, que supera así el promedio del año pasado de 526 dólares la tonelada, que le había valido al complejo sojero retener el primer puesto entre las cadenas de valor exportadoras del país, según datos del Indec.
Los precios de la soja en el mercado referencial de Chicago subieron, pero en las bolsas locales se hizo sentir el cese de comercialización de granos convocado por la Mesa de Enlace de entidades agropecuarias.
Las ventas al exterior ocuparon el año pasado la cuarta parte del total de exportaciones del país, sumando 20.561 millones de dólares. Y si bien en esta campaña la Bolsa de Cereales descuenta pérdidas en la cosecha en ciernes, conservará el liderazgo exportador.
En realidad, desde 2007 el valor exportado creció un 51 por ciento, .
El 51,1 por ciento de crecimiendo del valor exportado que difundiera el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) fue consecuencia del fuerte impulso de los precios internacionales: pasó de 13.605 millones de dólares a 20.561 millones entre 2007 y 2011.
La participación respecto de las demás exportaciones se mantuvo casi sin cambios desde ese lapso, ya que pasó del 24,3 a 24,5 por ciento sobre el total.
Aunque la Bolsa de Cereales de Buenos Aires bajó las estimaciones de producción de soja a 39,9 millones de toneladas, al considerar que el área pendiente de cosecha se encuentra próxima a las 500 mil hectáreas y se prevé que poco más de 30% de esa superficie se perdió debido a las inundaciones, la soja continuará este año al frente de las estadísticas del comercio exterior.
La pérdida de superficie calculada se suma a la caída del rinde medio nacional, lo cual recortaría 1,1 millón de toneladas respecto del período anterior,
El segundo complejo exportador se ubica a mitad de camino de la soja y corresponde a la industria automotriz con el 12,7 por ciento del total del valor exportado y ventas al mundo por 10.627 millones de dólares el año pasado.
Mientras que el tercer lugar fue para el complejo cerealero que concentró el 11,2 por ciento del total exportado por un valor total de 9.425 millones de dólares, casi un 80 por ciento más de lo que registraba en 2007, y un 74 por ciento por encima de las exportaciones de 2010 cuando las ventas totalizaron 5.417 millones de dólares.
El complejo cerealero involucra las ventas de maíz (5,6 por ciento del total), el trigo (3,7 por ciento), arroz (0,4 por ciento) y otros cereales (1,5 por ciento).
Los valores exportados en cada caso fueron 4.696 millones de dólares para el maíz, 3.108 millones para el trigo, y 357 millones para el arroz, a lo que se suman otros cereales (como sorgo y cebada cervecera) por ventas totales en torno de los 1.265 millones.
En el quinto lugar, detrás del sector petrolero, se ubica el complejo cárnico de origen bovino (carne, cueros y lácteos) que sumó exportaciones por 3.944 millones de dólares en 2011, lo que en valor implicó una suba interanual del 20,4 por ciento sobre 2010.
El producto de mayor crecimiento fue el de las exportaciones de lácteos, cuyas ventas crecieron un 130 por ciento desde 2007 y aumentaron un 67,7 por ciento sobre 2010, con un total exportado por 1.482 millones de dólares.
Crece en la década la partipación industrial
A pesar de ser reconocido el país como uno de los principales productores de alimentos del mundo, las manufacturas de origen industrial (MOI) constituyeron en la década 2002-2011 el mayor rubro de exportación, al alcanzar en 2011 los 29.193 millones de dólares, según surge del último informe elaborado por la Fundación ExportAr de la Cancillería.
En el período 2002-2011 los envíos del sector crecieron un 283 por ciento, con particular desempeño positivo de los rubros material de transporte terrestre (529%), productos químicos conexos (342%), metales comunes y sus manifacturas (97%), piedras y metales preciosos (2.294%), máquinas y aparatos eléctricos (166%) y plásticos y sus manufacturas (144%).
Con un perfil muy similar en cuanto a valores, las manufacturas de origen agropecuario cerraron 2011 con ventas al exterior por 28.268 millones de dólares, lo que contribuyó a totalizar en la década un incremento de 246 por ciento.
En el desagregado por rubro los cinco principales productos que tuvieron mejor desempeño en la década son los alimentos acondicionados para consumo animal (278%), grasas y aceites (234%), carnes y sus preparados (275%), lácteos (398%) y preparados de hortalizas, legumbres y frutas (397%).
A la mayor valorización de los precios internacionales en términos absolutos y relativos, el informe de Exportar destaca el aumento en los volúmenes exportados de alimentos con complejas cadenas de valor y un alto valor agregado, tanto en innovación e inversión, como en mano de obra intensiva.
En ese sentido, se destacan los envíos de bebidas y bebidas alcohólicas, artículos de confitería, productos gourmet, frutas finas y preparados de frutas.
En cuanto al desempeño de los productos primarios, el mejoramiento de los volúmenes y valores exportados se puede explicar no sólo por el comportamiento al alza de los precios internacionales, sino también por un cambio tecnológico.
Durante la década analizada, las ventas externas de este gran rubro mostró un aumento del 284 por ciento al cerrar el 2011 con exportaciones por 20.341 millones de dólares.
Al analizar estas cifras, se destaca el desempeño al alza de los cereales (287%), las semillas y fritos oleaginosos (361%), Mineral de cobre y sus concentrados (276%), frutas frescas (209%) y hortalizas y legumbres sin elaborar (311%).
La cifra de 85.000 millones de dólares de ventas externas registrada el año pasado es consecuencia del "crecimiento de las exportaciones durante la última década se explica por la estabilidad de la economía nacional, la creación de economías de escala y polos de desarrollo, potenciados por el aumento en conjunto de la demanda agregada y la oferta productiva, y al estabilidad de la moneda", precisó el informe.
Estas variables generaron "las condiciones indispensables para que el sector exportador pueda fijar precios internacionales competitivos y establecer políticas de inversión a largo plazo", a lo que se sumó las tasas de alto crecimiento de la región y el desempeño de la economía mundial.
El contexto internacional también tuvo su aporte a las explicaciones del desempeño exportador argentino, al protagonizar un proceso de reducción de vulnerabilidades, una mayor convergencia macroeconómica, la fluctuación del tipo de cambio, el superávit fiscal y comercial y la acumulación de reservas.