En 1949, Roig se graduó en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, en donde luego ejercería como catedrático hasta la llegada de la última dictadura cívico-militar. Por tal motivo, tuvo que exiliarse en México. Más tarde vivió en Ecuador, donde, sin dejar sus estudios académicos, pasó por tres universidades en las que investigó la historia de ese país y de América Latina.
Tras el regreso de la democracia, volvió a la Argentina y, otra vez en Mendoza, formó parte del Conicet, donde ejerció como investigador principal. Dirigió tanto el Cricyt como el Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales que creó en la misma institución.
La Secretaría de Derechos Humanos acompaña a sus familiares y amigos en su dolor.