De los procedimientos participaron 545 gendarmes, 100 inspectores de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) e inspectores de los municipios de Avellaneda y La Matanza.
Estas operaciones policiales, coordinadas por la Dirección de Fiscalización de Desarmaderos a cargo de Claudio Pandolfi, están orientadas a desalentar el robo automotor atacando la venta de las autopartes, delito que tiene incidencia directa en la tasa de homicidios de todo el país.
Los locales clausurados no cumplían con la normativa vigente (Ley 25.761) que regula la venta de autopartes.
En Avellaneda se confiscaron 20 mil autopartes, 100 estéreos, 100 blocks de motor, gran cantidad de diferenciales y ópticas, además de 13 vehículos siniestrados que no contaban con la documentación correspondiente. En La Matanza, donde se realizaron 34 allanamientos, el jueves los gendarmes seguían contabilizando las piezas secuestradas.
La comercialización de autopartes ilegales suele estar ligada al robo de automóviles. Por este motivo, el ministerio de Seguridad reforzó los controles vehiculares y la fiscalización de desarmaderos.
Las autoridades de las áreas de Protección Ciudadana y Habilitaciones Comerciales de la Municipalidad de La Matanza colaboraron en la verificación de los ilícitos.
Los allanamientos fueron ordenados por el Juez de Garantías Nro. 9 Luis Carzoglio y el Fiscal de Turno de Avellaneda, Dr. Guillermo Castro (Avellaneda) y por el Juzgado de Garantía N° 3, a cargo de Rubén Ochipinti y la Fiscalía de Delitos Complejos de La Matanza.