“En el último año, (Repsol YPF) generó que la importación de petróleo sobrepasara todos los límites”, sostuvo López al ser entrevistado en radio La Red. Por ello, consideró que “hubo que tomar una medida, de esas que son de fondo y que van a repercutir en los próximos 50 años”.
El funcionario se refirió así al proyecto de ley que comienzan a tratar hoy mismo los senadores en el Congreso; pero también arremetió duro contra las políticas que permitieron una consolidación del modelo neoliberal en nuestro país.
“Hubo un juego político de muchos sectores concentrados de la economía en apostar a un cambio de gobierno. Lo hizo el Grupo Clarín con la Ley de Medios, claramente. Planchan la ley con una medida cautelar y esperan a que la Justicia tarde hasta que cambie el gobierno”.
“¿Repsol qué hizo? Era una empresa con poco petróleo y silenció su expansión mundial con YPF”, explicó Gustavo López.
Al respecto, precisó que “YPF representaba un 33% de la ganancia neta de Repsol en el mundo. Y toda la plata que se llevaba la invertía en el crecimiento de Repsol en Alaska, en la China, en Medio Oriente. Entonces, perder un pozo ‘inagotable’ –entre comillas- como lo era YPF es algo que no querían en sus planes”.
Según el subsecretario, “el Gobierno se lo venía advirtiendo hace tiempo: ‘ustedes no invierten, no invierten, pero además en el último tiempo hacen que la balanza comercial de la Argentina peligre porque hay que importar tanto petróleo que es casi el superávit”.
“No quisieron saber nada y ayer se tomó una medida histórica que tiene que ver, obviamente, con la soberanía del país y que debería ser apoyada por todos los sectores progresistas y populares de la Argentina (obviamente, con matices, críticas). Pero tanto el radicalismo como el Frente Amplio Progresista hoy deberían apoyar esta medida porque tiene que ver con la historia de cada uno de esos partidos”, expresó.
Volviendo sobre el comportamiento del sector privado, evaluó: “Estas empresas juegan políticamente. Porque los grupos concentrados de la economía juegan políticamente. Ellos se sienten mucho más cómodos con determinadas propuestas que van a favor de la concentración”.
“Cuando en los 90 la Argentina crecía, lo hacía en términos de Producto Bruto y, sin embargo, crecía la desocupación y pobreza. Entonces, uno dice… la plata se la llevaban unos pocos. Porque había más plata pero también más pobres y desocupados. Entonces, a ellos no les importa cómo les va el país, sino que les importa la rentabilidad. Después pasa lo que pasa: todo vuela por el aire”, recordó el funcionario.
Consultado sobre potenciales “malas consecuencias” de la expropiación, Gustavo López mostró tranquilidad. “Estamos fuertes internamente. Segundo, hay argumentaciones jurídicas que habrá que ponerlas sobre la mesa en el momento oportuno y tiene que ver con incumplimiento de una parte”.
“Cuando las provincias le empiezan a retirar explotaciones petroleras, claramente, es porque no han cumplido con las inversiones. Eso también va a estar en tema”, citó como ejemplo.
Subrayó, también, que “la otra cuestión, que me parece es más de fondo, es que si siguen existiendo los Estados Nacionales o no. Entonces, me parece que después de la primera ola de globalización de los 80 y 90, hubo una reacción en buena parte del mundo (específicamente: América latina) que ha dicho ‘todavía la noción de soberanía la tienen los Estados, podemos fijar nuestras políticas’ y me parece que hoy, con el acompañamiento regional, no se está haciendo ninguna barbaridad”.
Garantizó: “No es que se le quita y no se le paga: se les va a pagar; lo han hecho otros países en los últimos años, incluso con empresas argentinas, y han cobrado lo que tenían que cobrar”.
Con todo, opinó López que este proyecto de ley para expropiar a la petrolera “es una medida que se toma en el momento que se tiene que tomar porque no hay respuesta del otro lado”.
“Y la Argentina este año no podía volver a importar 10 mil millones de petróleo, con el peligro de que desaparezca… nosotros bajamos en un 50% la reserva de barriles de petróleo. Entonces, es un robo que no podemos seguir porque ponemos en peligro el crecimiento de la Argentina, porque sin energía no se puede crecer. Entonces, ¿vamos de nuevo a un modelo de exclusión? No, había que revertirlo y se tomó esta decisión”, concluyó.
Neoliberalismo, heredado
“La dictadura militar ha dejado dos grandes secuelas en la Argentina. Una es el terrorismo de Estado que, con mucho esfuerzo, coraje y trabajo, se revirtió y hoy es un tema que para la sociedad está cerrado en cuanto a la condena del terrorismo, los juicios”, analizó Gustavo López.
Y, haciendo hincapié en las decisiones político-económica actuales, sostuvo: “Pero el modelo económico que arranca con (José Alfredo) Martínez de Hoz y después se profundiza en la década del 90; ese modelo económico neoliberal trajo resultados catastróficos de pobreza, exclusión”.
El subsecretario de la Presidencia dijo que “ese modelo estaba imperante hasta 2003, en su plenitud, y había que tomar algunas medidas muy de fondo, como la reestatización de fondos del sistema de previsiones para empezar a revertir cuestiones estructurales y ésta (por la expropiación de YPF) es una de ellas”.
Se congratuló, entonces, por “la recuperación de la soberanía energética, de la decisión del Estado acerca de qué hacer con el petróleo y con el gas –que es lo que ayer se anunció como proyecto de ley- y la intervención de YPF son absolutamente centrales porque es una medida fondo de un modelo que le privaba a la Argentina de tomar estas decisiones”.
“Algunos preguntan por qué no se hizo antes –planteó, solo, Gustavo López- Pero en 2003 la gente revolvía los tachos de comida para poder comer, había que generar empleo, sostenerlo”.
“Cuando se llega a un punto sin retorno respecto de YPF, después de habérsele advertido a Repsol que así no se podía seguir… la Presidenta lo advirtió en el discurso de 1 de mayo, dijo que había que hacer inversiones”.