El dueño del taller, de 32 años, identificado como Canaviri Alfredo Mamani, de nacionalidad boliviana, fue detenido por personal del Departamento de Investigaciones (DDI) de La Matanza acusado de explotación. Entre los trabajadores liberados había cuatro chicas menores de edad.
"Los empleados, de nacionalidad boliviana, trabajaban y dormían dentro del mismo taller, compartían un solo baño y cocina, descansaban en pequeños ambientes en camas superpuestas, hacinados según el sistema de trabajo esclavo conocido como "cama caliente", señalaron fuentes policiales.
Además, "tenían prohibido salir de la propiedad y no les abonaban su remuneración con el pretexto de juntarles el dinero".
Mamani se encontraba al frente del lugar pero era también quien realizaba periódicos viajes a su país natal "con el objetivo de captar personas de bajos recursos y trasladarlas hasta Villa Madero", informo la policía.
Los detectives secuestraron durante el allanamiento varias máquinas de coser y prendas de vestir confeccionadas por las víctimas.