20.04.2014 12:17 (GMT -3)

Buscar

Planificación - 30 de Julio

Energía nuclear made in Argentina en Tecnópolis

Un recorrido didáctico por el espacio de la CNEA, en el continente Fuego, permite llegar hasta el corazón de la energía nuclear para comprender los beneficios que aporta a la sociedad: núcleo electricidad y medicina nuclear. Hablan los investigadores Aníbal Blanco, Elías El Tamer y Mariano Cantero.
En el centro del domo, situado en la megamuestra, un video 3D recrea el proceso de fisión del átomo y exhibe los detalles del Proyecto CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares): un reactor nuclear desarrollado íntegramente en Argentina, con medidas de seguridad únicas en el mundo, que producirá 25 megavatios eléctricos, suficientes para abastecer a una población de 100 mil habitantes.

En el país hay actualmente dos centrales nucleares para la generación de energía eléctrica: Atucha 1 abastece el equivalente a un tercio de la Provincia de Buenos Aires y Embalse a casi toda la provincia de Córdoba. Atucha 2 estará inaugurada para fin de año y generará el equivalente a todo el consumo de la ciudad de Buenos Aires.

“Argentina tuvo el primer reactor nuclear de potencia del cono sur y el primero de investigación del hemisferio. Además exporta reactores de investigación. Lamentablemente durante muchos años lo que exportamos fueron científicos pero ahora este gobierno se propuso repatriar a los que tuvieron que irse porque aquí no había trabajo”, explica Aníbal Blanco, ingeniero nuclear e investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), formado en el Instituto Balseiro de Bariloche, donde hoy es docente.

Todo empieza con el uranio

El ciclo de combustible nuclear se incia con la extracción del uranio, el mineral usado como combustible en los reactores nucleares. Luego de procesarlo se obtiene una pastilla de un centímetro de diámetro equivalente a 500 litros de petróleo o 1000 kilogramos de carbón. El combustible va dentro de los reactores donde se produce, mediante fisión en cadena, la reacción nuclear que libera gran cantidad de energía.

La electricidad se obtiene introduciendo agua y combustible de uranio dentro de un reactor nuclear: “La fuerza del vapor mueve unas turbinas gigantes que están acopladas a un dínamo, y éste produce energía eléctrica, igual que cualquier central convencional” explica Aníbal Blanco.

Aplicaciones en la medicina

Los reactores de investigación producen radioisótopos para medicina nuclear que, mezclados con la sustancia que requiera el órgano a estudiar, funcionan como trazadores dentro del cuerpo.

“Una cámara gama capta, mediante imágenes, la radiación que el paciente emite. Permite ver si hay vida en el órgano y determina un análisis muy preciso de enfermedades como el cáncer”, dice Elias El Tamer, director del Centro de Medicina Nuclear del Hospital de Clínicas que el próximo mes inaugura el SPCT/TC, un equipo de última generación que funciona como cámara gama y tomógrafo al mismo tiempo: “Es el primero en un hospital público, nos posiciona en un nivel de primer mundo”, concluye.

Los radioisótopos en medicina se utilizan para el diagnóstico o tratamiento del cáncer de mama, próstata, tiroides y también para enfermedades cerebrales, óseas o pulmonares.

Volver a casa

Mariano Cantero (36) es uno de los 880 científicos repatriados por este gobierno.

Trabajaba en Estados Unidos, donde hizo un doctorado en ingeniería civil y ambiental: “Cuando en 2004 vine para dar un curso, me dio mucha tristeza; había un gran abandono y especialistas de primera línea se habían ido”, cuenta Cantero.

Regresó dos años después para asistir a un Congreso y se enteró que el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) había lanzado un programa de repatriación: “Se notaba que las cosas estaban mejorando”.

Entonces, la CNEA gestionó un subsidio de un mes para que pudiera venir al país a una serie de entrevistas y en julio de 2009 se anotó en el Programa Raíces: “en menos de tres meses ya estaba trabajando en el Instituto Balseiro de Bariloche como investigador del CONICET, eso muestra la seriedad del Ministerio de Ciencia y Tecnología, estoy muy agradecido”.

Al poco tiempo se abrieron los Proyectos de Inversión en Ciencia y Tecnología (PICT) del Bicentenario con los que ha iniciado una nueva línea de investigación en generadores de vapor para aplicar en la producción de energía eléctrica de los reactores nucleares.

Otros usos

Se han hecho investigaciones para personas inmunodeprimidas que no pueden comer alimentos crudos. Mediante irradiación se eliminan las bacterias, esto no altera ni el sabor ni las propiedades. También se hace con papas y cebollas que van a la Antártida para que se conserven por más tiempo.

El sable de San Martín fue irradiado para asegurar su conservación.

Además se fabrican paneles de energía solar, como los que se pusieron en el SAC-D Aquarius, el satélite argentino que en mayo de este año se lanzó al espacio.

Fotos

Atucha en chico
OTRAS FOTOS
COPYRIGHT © 2011 Secretaría de Comunicación Pública