La cartera educativa distribuyó 6 millones de ejemplares de la revista Educación Sexual Integral entre escuelas, ONGs, centros de salud, centros comunitarios y sindicatos para que los adultos puedan charlar en familia con los niños y adolescentes las inquietudes acerca de tan sensible temática.
Un material de divulgación elaborado por miembros del Programa Nacional de Educación Sexual Integral pretende acompañar el abordaje de la temática no sólo en las escuelas, sino también en los hogares y las diversas organizaciones de la sociedad civil.
El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, destacó la importancia y el alcance de esta iniciativa: “Esta nueva publicación sobre educación sexual se enmarca no sólo en las acciones de este Ministerio, sino en las políticas del Gobierno Nacional, impulsadas por la Presidenta de la Nación. A ella tenemos que agradecerle, porque conoce estos materiales y nos desafía constantemente a seguir avanzando.”
“Con esta publicación -continuó- no estamos mendigando para que se trate el tema, como tampoco con Pakapaka estamos, como dicen algunos, viendo si le hacen un lugarcito en la grilla. Lo que hacemos, junto con millones de argentinos, es trabajar para que se cumpla la ley. Como otras, la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral fue sancionada por el Congreso de la Nación, y no es materia opinable, debe cumplirse”.
En efecto, la revista “Educación Sexual Integral. Para charlar en familia” buscan concretar la implementación de la normativa vigente, que expresa, entre otras medidas, que “todos los educandos tienen derecho a recibir Educación Sexual Integral en todos los establecimientos educativos de gestión estatal y privada”. Esto incluye a niños y jóvenes desde nivel inicial hasta el último año de la secundaria.
La flamante publicación es otra de las estrategias que elaboró la cartera educativa nacional para hacer efectiva la incorporación de la temática en las aulas.
En 2008, se aprobó el documento “Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral”, que establece contenidos básicos y comunes para brindarse en cada nivel educativo.
Luego, en 2010, se distribuyeron en las escuelas cuadernos y láminas, que contienen diversas actividades y escenas de la realidad para pensar y compartir entre los maestros.
Además, los docentes cuentan con diversas instancias de capacitación (presenciales o virtules) con el fin de profundizar contenidos para abordar el tema frente a los alumnos.
En este sentido, la subsecretaria de Equidad y Calidad Educativa del Ministerio, Mara Brawer, precisó que “la revista dirigida a las familias se suma a los materiales ya desarrollados para el aula”.
Y agregó: “Sabemos que la escuela sola no puede. Por eso, es maravilloso –a través de políticas públicas- poder llegar a los hogares de todos nuestros alumnos, sin competir con la familia, que es el primer escenario para estos aprendizajes”.
Con respecto a la tirada inicial de 6 millones de ejemplares, Brawer remarcó que “se extenderá en función de la demanda, para llegar a todas las instituciones que quieren sumarse a la iniciativa”.
De qué habla la revista “Educación Sexual Integral. Para charlar en familia”
Para ayudar a responder los interrogantes que plantean niños y adolescentes acerca de la temática, la revista da consejos sobre el cuidado de los chicos, brinda sugerencias para abordar temas tabú y derriba mitos instalados en la sociedad, entre otros contenidos.
“Se relevó a familias que representan la heterogeneidad en nuestro país, para saber cuáles eran las preguntas más frecuentes que se hacían”, explicó Mirta Marina, coordinadora del Programa Nacional de Educación Sexual Integral.
Así, la revista contiene textos e ilustraciones sobre situaciones que pueden darse, y que sirven como sugerencias para tratar una amplia variedad de temas con los niños y los jóvenes.
Algunos de los contenidos de los que se ocupa están relacionados con el respeto a la intimidad propia y la de los demás; la llegada de los bebés; la enseñanza a no discriminar por la apariencia física; la prevención del abuso sexual; la primera menstruación; el derecho a conocer la identidad; el nombre verdadero de las partes íntimas; y la diversidad sexual.