En la Biblioteca Nacional
Aníbal Fernández: "El software libre tiene que ser una política de fondo"
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, participó de la apertura de la Conferencia Internacional de Software Libre. Allí explicó que el objetivo del gobierno es fortalecer y propender al uso de herramientas de software libre. "El software libre es una política de Estado", aseguró el funcionario.
“No soy un especialista, soy un audaz”, advirtió al público Aníbal Fernández en el discurso de apertura de la Conferencia Internacional de Software Libre, que se realiza en la Biblioteca nacional.
Realizó esa aclaración porque sabía que ante él tenía a muchos expertos en el tema. Desde la mesa lo escuchaban el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, y el titular de la organización que impulsó el encuentro -Fundación Sociedades Digitales-, Sebastián Lorenzo.
Entre el público se encontraba John “Maddog” Hall, presidente y director ejecutivo de Linux, una de las empresa pioneras en el desarrollo del software libre.
El objetivo, señaló Fernández, es “ratificar la filosofía que asume el gobierno que represento, de fortalecer y propender al uso de herramientas de software libre y brindar soporte a las organizaciones del Estado y las que no lo son también”. Y por eso no dudó en señalar: “Es una política de Estado. El software libre tiene que ser una política de fondo”.
Durante su exposición, se encargó de enumerar los datos que certifican el compromiso del Estado nacional en el desarrollo de estas herramientas. Por ejemplo, que el 60% de los servidores de la administración pública están trabajando sobre estas plataformas.
Señaló que la Jefatura de Gabinete, la AFIP y el Ministerio del Interior, entre otros organismos, “han desarrollado sistemas desde el Estado para el Estado”.
Además, resaltó que el sistema informática que controla los pasos fronterizos con los cinco países hermanos funciona con herramientas "open source". Y reafirmó que en ese rumbo es vital la capacitación “para formar gente que apuesta al cambio en ese pensamiento”.
El cambio en el paradigma, de todos modos, es lento. El jefe de Gabinete explica que, en su ministerio, todavía el 80% de los usuarios finales utiliza Windows, dado que es el entorno de escritorio familiar que utilizan en sus casas.
“La transformación de este ambiente del usuario final requiere de un gran esfuerzo tanto del sector público como privado, que nosotros estamos dispuestos a dar”, acotó.
Remarcó que no se trata meramente de una cuestión de gastos. “El costo de licencia es una cuestión menor”, enfatizó.
Subrayó que el valor está puesto en “la soberanía de los recursos del Estado, por un lado, y la libertad de usar los programas y modificarlos según nuestras necesidades, por el otro. Ésta es la filosofía que nosotros sostenemos, el compromiso y la vocación del Estado de desarrollar estas herramienta”, concluyó.
Cuando se bajó del escenario, su lugar en el atril lo ocupó Rafael Estrella, embajador de España en nuestro país. El diplomático llamó “maestro” a Fernández por su utilización de las nuevas tecnologías. Y afirmó: “La tecnología permite hacer una mejor política”.