Truenos y relámpagos, pero no siempre lluvia intensa
El Servicio Meteorológico Nacional anunció la tormenta de Santa Rosa
El día amaneció nublado en la ciudad y alrededores con probabilidad de lluvias en la jornada. Para mañana se espera un marcado descenso de la temperatura. El Servicio Meteorológico definió la "tormenta de Santa Rosa" con truenos y relámpagos, pero aclaró que no siempre trae precipitaciones intensas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN)informó que para la tarde o noche el tiempo desmejorará, con probabilidad de precipitaciones y vientos leves del norte, cambiando a moderados del sector sur, lo cual marca la probabilidad de llegada de la "tormenta de Santa Rosa".
Para mañana se pronostica un importante descenso de la temperatura, que ubicará a la mínima en 7 grados y a la máxima en 15 grados, cielo nublado y probabilidad de precipitaciones por la mañana y posterior mejoramiento de las condiciones hacia la tarde, mientras que los vientos soplarán regulares del sector sur, rotando al este.
En tanto, el lunes se presentará con cielo algo a parcialmente nublado, temperaturas de entre 5 y 16 grados, y vientos leves del sector este, según el parte del Servicio Meteorológico.
Para la Ciudad y sus alrededores hoy amaneció un día nublado, con una mínima estimada en 9 grados en áreas suburbanas y 13 en zonas urbanas, y una máxima que alcanzará los 21 grados.
La jornada en la Capital Federal y el conurbano bonaerense se presentó con neblinas y bancos de niebla por la mañana, cielo nublado y vientos leves del sector norte.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente del Ministerio de Defensa, informó ayer sobre el fenómeno conocido como “tormenta de Santa Rosa”, que se prevé que suceda en la Ciudad de Buenos Aires en forma de precipitaciones.
Según describe la gacetilla de prensa del SMN, se define como “tormenta” a la descarga bruta de electricidad atmosférica que se manifiesta por un resplandor breve (relámpago) y por un ruido seco (trueno).
Las tormentas se asocian a nubes convectivas, las que muchas veces -no siempre- generan precipitaciones intensas en forma de chaparrón de lluvia o, en ciertas ocasiones, de nieve o granizo y vientos fuertes.