La previsión inicial del programa contemplaba un crecimiento del 2,5%
El Banco Central pronosticó un crecimiento de la economía de entre 8,9% y 9,5% para el 2010
El BCRA actualizó las metas y estimaciones de la demanda de dinero del Programa Monetario 2010, "de forma que resulten compatibles con el mayor crecimiento verificado de la actividad económica". La entidad pronosticó una proyección de crecimiento de entre 8,9% y 9,5% para este año.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) actualizó las metas y estimaciones de la demanda de dinero del Programa Monetario 2010, "de forma que resulten compatibles con el mayor crecimiento verificado de la actividad económica", que establece en un rango que va del 8,9 al 9,5 por ciento.
“Una economía que crece a ritmo más acelerado genera una demanda más acelerada de dinero transaccional”, afirmó la presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, al anunciar el ajuste de las metas del programa monetario de este año.
“Hicimos un ejercicio realista para garantizar una política monetaria que no fuera restrictiva o inhibiera el crecimiento económico”, afirmó la funcionaria, quien aseveró que “las políticas de enfriamiento de la economía son las que nos han llevado históricamente al fracaso”.
El Programa Monetario 2010, elaborado por la anterior gestión del BCRA, incluyó una proyección de crecimiento del PBI del 2,5%, mientras que la estimación del crecimiento real de la economía se ubica en un rango que va del 8,9% al 9,5%, indicó el BCRA a través de un comunicado.
Este crecimiento significa un mayor número y volumen de transacciones en la economía. Esto implica, a la vez, la necesidad de disponer de una mayor cantidad de dinero para poder llevar adelante tales transacciones.
En este sentido, la entidad indicó que la economía argentina se afianzó en su sendero de expansión y volvió a exhibir tasas de crecimiento similares a las previas a la crisis internacional, impulsada principalmente por el consumo privado y las exportaciones.
El crecimiento del PBI y el de los préstamos, más pronunciados de lo previsto, y el proceso de remonetización luego del impacto de la crisis internacional (con una fuerte disminución en la salida de capitales), generaron un aumento de la demanda de pesos, por parte de las empresas y los individuos, que se tradujo no sólo en un incremento del dinero en circulación y en las cuentas a la vista, sino también en los depósitos a plazo fijo compatibles con la dinámica de la economía real.
Durante el primer semestre se cumplieron las metas fijadas en el Programa Monetario 2010, especifica la entidad.
Pero la fala de actualización de estas metas, en función de la fuerte diferencia entre las proyecciones originales y la realidad económico social, le
confieren al programa un carácter contractivo, que afectaría el crecimiento de la actividad económica, el crédito y la generación de empleo.
El directorio del Banco Central resolvió actualizar las metas y estimaciones de la demanda de dinero, de forma que resulten compatibles con el mayor crecimiento verificado de la actividad económica, con el fin de brindar un marco de previsibilidad a las variables monetarias y financieras donde pueda desenvolverse la actividad económica.
En este sentido, el organismo asegura que "la política monetaria continuará cimentando la estabilidad de largo plazo a través del crecimiento de los medios de pago consistente con la marcha de la economía real".