Para el subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil, Edgardo Depetri, el XVI Encuentro del Foro de San Pablo, FSP, fue un éxito de representación y participación. Coincidió el brasileño Walter Pomar, quien además señaló que la presidenta encarna un modelo en materia de derechos humanos.
Al evaluar los resultados del XVI Encuentro del Foro de San Pablo, FSP, celebrado durante toda la semana pasada en Buenos Aires, el subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil de la Presidencia de la Nación, Edgardo Depetri, precisó que la integración regional “no es un proceso en el que sólo intervienen los gobiernos. Es fundamental la participación de los pueblos, como quedó demostrado en este Foro”.
Tras calificarlo como un éxito de representación, participación y protagonismo de más de 180 delegados de 80 organizaciones políticas y sociales de 22 países de América Latina y el Caribe, subrayó el "momento de emoción y compromiso para nuestra permanente lucha; del gobierno y el pueblo argentino” que significó la reafirmación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, resuelto por aclamación del plenario del Foro de San Pablo.
Depetri, quien además es miembro del Grupo de Trabajo del FSP, destacó el marco institucional del encuentro “con la recepción que nos brindó la presidenta Cristina Fernández y el acto con el secretario general de la Unasur, Néstor Kirchner”.
A su juicio ambos encuentros pusieron de relieve “la trascendencia” de esta actividad que por primera vez desde su fundación –hace 20 años- se realiza en la capital argentina.
“Colmó las expectativas de las delegaciones internacionales”, aseguró Depetri.
Gobierno modelo
En tanto, el brasileño y dirigente del Partido de los Trabajadores, Walter Pomar, secretario ejecutivo del Foro, aseveró “mucho respeto” por lo que hace el gobierno de Cristina Fernández.
“Es un referente real, un modelo en materia de derechos humanos, tiene una política externa independiente, latinoamericana, comprometida con la paz. Por otra parte, tiene un compromiso real con la democracia, con la calidad de vida del pueblo argentino y de los pueblos en general”, expresó en conversación con Sala de Prensa.
“Es muy interesante constatar algo que imaginábamos, pero que es distinto comprobarlo en la realidad y es que ella es un cuadro político de excelente calidad. La presidenta tiene una idea política que es muy sofisticada, es una pensadora. No está acá por casualidad, tiene una trayectoria política y una mirada sobre lo que está pasando en el mundo, en la izquierda y en la Argentina. Nos deja muy contentos porque confirmamos que estamos dándole lo mejor al pueblo”, enfatizó el dirigente.
Consultado sobre la política de derechos humanos del gobierno argentino, en momentos en que Brasil empieza a dar los primeros pasos para llegar a la verdad por los crímenes cometidos durante la dictadura que en 1964 derrocó al Presidente Joao Goulart, Pomar, dijo sentir “envidia” por lo que ocurre en la Argentina.
“Aunque en Brasil la represión haya sido menos intensa, el tema de los derechos humanos aún no tiene el apoyo popular y no ganó la sensibilidad de todo el gobierno, de los parlamentarios y del conjunto de la sociedad. Mi abuelo fue asesinado durante la dictadura, mi padre estuvo preso y sé personalmente lo que significa esto y sé que algunos sectores de la sociedad brasileña no defienden los derechos humanos”, sostuvo.
Aseveró el dirigente del gobernante PT, que éste no es un tema del pasado. “El problema es que si no arreglas las cuentas del pasado, seguirá siempre existiendo lo que pasa en las cárceles comunes hoy en Brasil, donde los presos son torturados y no tienen derechos. Las capas populares viven el día a día, lo mismo que los otros sectores, porque la sociedad no valora los derechos humanos”.
Por eso, concluyó “aunque es necesario hacer más todavía, tenemos mucha envidia de lo que ustedes iniciaron y están haciendo”.
Pomar explicó que el FSP pasó por tres etapas. La primera, fue desde 1990 hasta el ‘98 y “estuvo marcada por la resistencia al neoliberalismo”. La segunda etapa, desde entonces hasta el 2009, fue signada por la conquista de gobiernos y ahora “estamos en una nueva etapa que es la consolidación y de resistencia también, porque estamos viviendo una especie de contra ataque de fuerzas de derecha”.
Señaló que hoy existe “una lucha por ocupar nuevos gobiernos en países donde aún no gobernamos. Esta situación es nueva para nosotros porque éramos partidos de oposición y hoy tenemos que dialogar con los gobiernos que conquistamos o apoyamos y se genera una cierta tensión natural, porque gobierno a gobierno, partido a partido tiene cada cual sus límites, su rol, su accionar, que es distinto pero estamos consiguiendo un equilibrio importante”.
El dirigente del FSP explicó que éste surge de reconocer “lo esencial que son estos gobiernos para cambiar las vidas de sus pueblos, crear condiciones para el respeto a la soberanía nacional; la democracia y la integración. Por otra parte, estos gobiernos perciben que los partidos cumplen un rol fundamental porque ayudan a empujar y apoyarlos para no pierdan su rumbo”, finalizó.
Manuel Zelaya
Por su parte, el derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya, agradeció el apoyo recibido de todas las delegaciones que participaron de este XVI encuentro, donde se dio un unánime rechazo al golpe de Estado de 2009 y reclamaron el restablecimiento de la democracia plena en su país.
“Mientras no se cumplan las condiciones de reconstrucción de la democracia, es lógico que se debe demandar. Porque si no, para qué se condenó el golpe. Si usted condena un delito es para que no se vuelva a repetir, pero si usted después de condenarlo, se abraza, está creando un precedente en contra de los intereses del pueblo y nosotros estamos abogando por el reconocimiento (al gobierno de Lobo) con condiciones, como que se reconozca la necesidad de reconstruir la democracia en Centroamérica y especialmente en Honduras”, declaró Zelaya a Sala de Prensa.
El ex presidente destacó el apoyo permanente de la Presidenta Cristina Fernández a su lucha y aseveró que la mandataria se convirtió “con actos heroicos, en una defensora de la democracia y la libertad. Es un orgullo para América latina y para la mujer de América".
Dijo que en ara él "es una satisfacción venir a Buenos Aires en el aniversario de su Bicentenario y reconocer que las voces en contra del militarismo y por un mundo de paz las levanta la presidenta Cristina”. Las expresiones las vertió tras ser recibido –junto a los delegados del FSP- por la Presidenta en la Casa Rosada.
Zelaya denunció la “violación permanente de los derechos humanos” que ocurre hoy en su país. “Están las mismas personas que estuvieron con Micheletti, siguen en sus puestos en el gobierno de Lobo”, acotó.
Como ejemplo, relato que él y su familia viven exiliados en República Dominicana, sufren “persecución judicial, mientras el dictador Micheletti todavía gobierna en Honduras detrás del trono. Tiene inmunidad política, protección del Estado y está nombrado senador vitalicio, igual que Pinochet. Yo con la mitad de mi familia estamos desterrados, igual que decenas de hondureños que siguen perseguidos, porque allí aún no se reconstruye la democracia”.
Finalmente, reiteró su reconocimiento a Cristina que “mantiene una posición democrática, beligerante activa, humana, de defensa de las libertades públicas, que habla para toda América latina desde Buenos Aires, Argentina".