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Informe especial

Educación - 08 de Agosto
Pruebas de lengua, matemática, ciencias sociales y ciencias naturales

Arranca el operativo nacional de evaluación 2010

¿Qué escuelas y docentes son los mejores? ¿Los que expulsan, excluyen, o los que se orientan a formar sin importar la procedencia socioeconómica del alumno? Para la segunda mitad de 2011 se tendrán los resultados de evaluaciones anónimas por que se empiezan a tomar desde el lunes en secundarias.
El subsecretario de Planeamiento Educativo del Ministerio de Educación de la Nación, Eduardo Aragundi, profundizó sobre el Operativo Nacional de Evaluación 2010 que se pondrá en marcha a partir de mañana, lunes 9, en escuelas de todo el país.

¿En qué consiste el Operativo de Evaluación 2010?
-Se trata de la aplicación de una prueba a estudiantes de primaria y secundaria, que permite obtener resultados sobre los desempeños de los estudiantes así como de los factores que inciden en ello, tanto los escolares como los llamados factores extraescolares, como por ejemplo el nivel socio-económico de los alumnos y/o de sus familias.

En agosto se aplicará la prueba, en dos años del nivel secundario. La aplicación en 2º o 3º año -según las jurisdicciones- se hará sobre una muestra de 2000 secciones o divisiones e involucra a aproximadamente unos 55.000 alumnos.

En el último año de la secundaria, la prueba se aplicará a todos los estudiantes que son algo más de 400.000. En cuanto al nivel primario, el operativo se llevará a cabo durante octubre también sobre muestras de secciones de 3º y 6º año.

¿Qué tipo de pruebas deben responder los estudiantes?
-Los estudiantes deben resolver pruebas elaboradas para cuatro áreas de conocimiento: lengua, matemática, ciencias sociales y ciencias naturales. Asimismo, deben responder a un cuestionario de contexto que será el que permita obtener información sobre los denominados factores asociados al aprendizaje. También los directivos deberán responder un cuestionario complementario orientado al mismo fin, es decir obtener información sobre características contextuales relacionadas con el aprendizaje de los estudiantes.

Es claro que existen toda una serie de condicionantes tanto escolares como extraescolares que afectan los desempeños de los estudiantes que no sólo no pueden desconocerse sino que deben incorporarse al análisis de los resultados.

¿Qué características tienen las pruebas?
-Las pruebas fueron elaboradas por los equipos del área de evaluación del Ministerio nacional, con el acompañamiento de los equipos curriculares, luego de consensuar con equipos de las 24 jurisdicciones educativas, los contenidos y capacidades a evaluar.

La elaboración de los ítem que la conforman estuvo a cargo de docentes y también se contó con la lectura crítica por parte de especialistas de las distintas disciplinas.

Una vez se tuvieron las primeras versiones de las pruebas, éstas fueron sometidas a un testeo piloto en tres provincias y del resultado del análisis estadístico de la información obtenida se procedió a seleccionar los ítems que mejor representaban los contenidos y capacidades a evaluar. Con éstos se procedió a la elaboración de las pruebas definitivas.

Es importante aclarar que no se evalúan contenidos y capacidades de un año particular de estudios, sino que se obtiene evalúa la trayectoria escolar de los chicos y chicas.

Por ejemplo, en la prueba que se aplica a los estudiantes del último año de la secundaria, no se evalúan los contenidos del “programa de 5º, sino que se les pide que resuelvan actividades -algunas de opción múltiple, otras abiertas- que requieren la puesta en juego de contenidos y capacidades adquiridas a lo largo de toda su trayectoria educativa.

¿El resultado de las pruebas es una medida de la calidad educativa?
-La calidad educativa es un concepto complejo que comprende múltiples dimensiones o aspectos que son necesarios relevar si se quiere tener una evaluación plena de lo que pasa en una institución o en un sistema educativo.
Podemos decir entonces que los desempeños que alcanzan los estudiantes son una de las múltiples dimensiones que hacen a la calidad educativa, pero de ninguna manera se puede afirmar que dicha medición por sí sola pueda dar cuenta de la calidad de un sistema o de una institución educativa.

En una concepción política y filosófica integral de la educación, otras dimensiones también deben ser consideradas a la hora de analizar la calidad de un sistema educativo.

Un ejemplo: no es posible omitir en el análisis de la calidad educativa aspectos tales como los niveles de inclusión o exclusión que operan en un sistema educativo.

Si se restringiera la calidad a los desempeños de los alumnos podría caerse en el error de que los sistemas y aún las instituciones más selectivas o más excluyentes, son la de mejor calidad.

Cuando se incorpora la dimensión de la igualdad de oportunidades a la evaluación de la calidad de un sistema educativo, es posible preguntarse entonces ¿qué escuela ofrece una mayor calidad, la que expulsa, la que excluye o la que orienta su proyecto pedagógico a formar a la mayor cantidad de chicos y chicas provengan éstos del sector socioeconómico que provengan?

Todos los estudios sobre factores asociados al aprendizaje revelan la gran importancia que tienen las condiciones socioeconómicas y culturales de los chicos que se incorporan a la escuela y la de las escuelas mismas, en los niveles desempeño.

La escuela puede y debe trabajar a partir de esos factores para mejorar las posibilidades educativas de los chicos y muchas escuelas lo hacen. No es necesariamente una escuela de calidad la que en vez de trabajar a partir de los condicionantes que los chicos traen, elige excluir a aquellos más desfavorecidos en estos aspectos.

Las condiciones en que los docentes y las instituciones llevan a cabo la tarea de educar son también factores determinantes de la calidad educativa de una institución.

¿Cuándo se conocerán los resultados del Operativo de Evaluación?
-Para la segunda mitad del año próximo estaremos en condiciones de disponer al menos de resultados preliminares.

Sin embargo en esto hay que ser muy claros, no se trata de tener resultados pronto, se trata de tener buenos resultados y en este caso la condición de “buenos” se refiere a producir información sustantiva sobre los resultados obtenidos. Información que permita explicar los resultados, que permita analizarlos a la luz de los factores asociados, información que vaya acompañada de conclusiones y recomendaciones para las escuelas, para el trabajo en el aula.

Cuando los resultados se dan descontextualizados, sin las explicaciones suficientes, se corre el riesgo de transformarlos en una suerte de ranking o tabla de posiciones relativas, que no sólo no informan sino que se prestan a manipulaciones poco saludables para el sistema educativo.

¿Qué recomendaciones es conveniente hacerles a los docentes y a los estudiantes respecto de estas pruebas?
-La primera es que tanto los docentes como los estudiantes se comprometan con las pruebas y las resuelvan. Cuando un estudiante no responde a la evaluación, está contribuyendo a una distorsión de resultados que debemos evitar.

Las pruebas no resueltas inciden negativamente sobre las posibilidades de análisis de los resultados del conjunto. La segunda es que estén tranquilos. Nosotros creemos en una evaluación que sirva para mejorar, para que los docentes y las escuelas puedan pensar mejores caminos para su tarea de educar.

No creemos en las pruebas que intentan trasformarse en estrategias para premiar o castigar. No queremos una evaluación que estigmatice ni a las instituciones ni a docentes y mucho menos a los estudiantes. Tampoco estamos pensando en una evaluación que sea un camino para la acreditación o certificación.

Tenemos mucho respeto por las escuelas y por el trabajo de los docentes y sabemos que son ellos los que están en las mejores condiciones de certificar y acreditar los logros que sus estudiantes alcanzan.

Por eso es que hemos iniciado el proceso de la evaluación 2010, con la realización de encuentros regionales con supervisores, directivos y técnicos de las diferentes jurisdicciones orientados a explicar los verdaderos alcances y finalidades de la prueba.

Hay que destacar que al cabo de los cinco encuentros que hemos realizado en las distintas regiones del país, la aceptación y el compromiso que han manifestado los docentes ha sido muy significativo.

Los docentes dejan de temer a la evaluación cuando tienen claro los fines que se persiguen con la misma. Hemos hecho mucho hincapié, en los encuentros, en que todos sepan que las evaluaciones son anónimas y que por lo tanto ningún estudiante va a ser identificado a través de estas pruebas. Estamos generando un sistema de consulta on line basado en claves de acceso que permitirá sólo a las autoridades provinciales y a los propios directivos de cada escuela conocer los resultados de sus estudiantes pero no de manera individual, sino para el conjunto de una división o sección.

La Ley de Educación Nacional consigna la necesidad del resguardo de la información y como suele decir el ministro Sileoni, “la Ley no es una opinión”. Todos estamos obligados a cumplir con lo que la ley 26206 impone.

Fotos

Eduardo Aragundi, subsecretario de Planeamiento Educativo del Ministerio de Educación
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